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EL INOLVIDABLE VIAJE A LA BASE MARAMBIO

Por Eduardo Marrazzi

Entre el 2000 y el 2001, integré el elenco del programa de espectáculos “Telepasillo” en Canal 13, conducido primero por Guillermo Andino y luego por Mario Caira. Integrábamos el equipo Susana Fontana, Luis Ventura, Daniel Gómez Rinaldi, Marcela Tauro, Marisa Brel, la especialista en moda Claudia Pandolfo y yo.

El equipo de “Telepasillo”, Canal 13. Año 2001

Cuando terminó el ciclo cada uno volvió a sus actividades anteriores, casi todos en radio y televisión y yo continué como Jefe de Espectáculos en Crónica. El equipo de producción era muy eficiente y en él se destacaba una joven periodista llamada Gabriela Bentolilla, hoy con destacada actuación en programas radiales.

Como decía anteriormente todos volvimos a nuestros respectivos trabajos. Gabriela entró a Radio Rivadavia, como columnista de Espectáculos del programa “La Revista”, conducido por Ricardo Guazzardi. A fines de marzo del 2002, Gaby me llamó y me preguntó si no podía darle una mano al programa y al conductor, quien iba intentar realizar la primera transmisión radial en vivo desde la Base Marambio.

Me dijo si me podía hacer llegar una gacetilla, pero por esas cosas del destino cuando me llamó al celular yo estaba saliendo del Hospital Alemán, donde había ido a visitar a un amigo. Y ya que estaba a la vuelta de la radio, le dije que se asome a la puerta y que yo me llevaba la gacetilla. Como había lugar para estacionar, detuve el auto y bajé. Gabriela me dijo: -“Si esperás dos minutos, ya terminó el programa y saludas a Guazzardi”. Esperé, me lo presentó y le dije que ahora le publicaba esas diez líneas pero que cuando volviera, me trajera fotos con los soldados, con el cartel de Marambio y otras que considere importantes, para una nota mayor. Guasardi me dijo:- “ Y por qué no la haces vos la nota?”.

Antes de subir al Hércules en el aeropuerto de El Palomar

Le dije que sí… que cuando me diera los materiales yo hacía la nota. Y entonces me aclaró: -“No… por qué no venís con nosotros a la Antártida?” Puede ser, respondí. ¿Cuándo salen? – “Mañana a las 4 de la mañana desde el Aeropuerto de El Palomar”. (Eran las 18.00 HS.) Llamé al diario y me autorizaron a viajar, llamé a mi esposa y le dije que me prepare la ropa de abrigo que encuentre, que me iba al Polo Sur. Stella, mi mujer, se sorprendió pero me dijo que aproveche: -“Tenés 50 años, si no vas mañana en ese viaje, ¿cuándo vas a ir a la Antártida?” Esa noche casi no dormí. A las 4 de la mañana estaba en el Aeropuerto de El Palomar, con un bolso de ropa, una cámara de fotos, una filmadora y mucha ansiedad.

El Hércules aguardaba majestuoso en la pista. Es un avión creado en 1949, o sea que tiene mi edad pero es una fortaleza. En la mitad trasera de la nave llevábamos 1.200 kgs. de carne y verduras para la dotación de Marambio. En la mitad delantera nos sentamos algunos soldados, el equipo de la radio y una maestra que sería la primera en la historia de la base.

Ya en Marambio, con Ricardo Guasardi

Curiosamente se llamaba Nieves. Nos colocaron en unos asientos laterales de lona, atados con cinturones de seguridad y alguien dijo: -“Esto es un galpón con alas”. En cuatro horas aterrizamos en Río Gallegos. Yo no hice el servicio militar pero lo hice en esos días. Dormimos allí, en el cuartel esa noche. Nos levantaron a las 3,30 de la madrugada.

Desayunamos, nos colocaron los famosos trajes naranjas y volvimos a subir al Hércules para viajar otras cuatro horas hasta Marambio, solo viendo hielo y agua. De pronto, se incendió un motor del avión y debimos regresar al continente. Otra noche más en la base de Gallegos mientras arreglaban el inconveniente. Ese avión tiene cuatro motores, y puede volar hasta con uno solo pero aun así decidieron repararlo.

Junto al cartel de la Base Marambio

El caso es que al día siguiente llevamos a Marambio con 18 grados bajo cero. Hicimos el programa de radio y quedamos en el libro Guinness de los Récords como el Primer Programa Radial emitido desde la Antártida. A la vuelta, publiqué una página completa con fotos en las tres ediciones de Crónica. Relatarles todo lo que viví en dos días en la base llevaría otra nota de la misma extensión o más.

Ya emitiendo el programa en vivo por Radio Rivadavia

Pero fueron tan fuertes las experiencias y las charlas con los soldados de la base, que estuve casi un mes monotemático, contando cómo viven y cómo trabajan. Relatando que tienen un salón de actos con un pequeño escenario y 120 butacas de pana azul, una biblioteca enorme y teléfonos públicos para llamar al continente. Un comedor enorme y un cocinero genial. Con las fotos y las filmaciones di varias charlas en distintas entidades culturales. Ir a la Antártida fue como ir a otro planeta. Cuando descendimos del Hércules en El Palomar, le dije a Ricardo Guazzardi que jamás podría pagarle tantas emociones vividas, mientras nos dábamos un fuerte abrazo.

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