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Miguel Habud, entre lo actoral y el coaching

Por Liliana Paz

El actor argentino Miguel Habud nació el 28 de septiembre en Villa Ballester. Conoció a Valeria Lynch en la obra «El beso de la mujer araña», con quien tuvo una relación  de pareja desde 1995 hasta 2003. Comenzó su carrera en 1982.

Algunos de sus trabajos fueron «Chiquititas»,  «Amándote», «Por siempre mujercitas». También incursionó  en la industria del cine con «Pasajeros de una pesadilla», «La noche de los lápices»,  «Nada por perder», etc. Hoy nos va a contar cómo desarrolla su actividad en tiempos de pandemia.

-Tenés un camino recorrido dentro del mundo del espectáculo, ¿cuál fue el personaje  que más te gustó interpretar?-Hubo muchos personajes que me gustaron, el alcalde en “El beso de la mujer araña”, el padre de Camila O´Gorman en “Camila”.

-¿Cuándo comenzaste tu carrera y cuál fue la primera propuesta de trabajo que te hicieron?
-Mi carrera la comencé a fines del año 1982 y el primer trabajo que me propusieron fue hacer el doble de David Carradine, por mis conocimientos de artes marciales y mi parecido físico al actor de Kung fu.

-¿Qué recuerdos tienes de «Chiquititas»?
– De “Chiquititas» tengo un recuerdo muy lindo porque fue una telenovela infantil donde los chicos te reconocen en la calle. Yo era el papá de Lali,  quien no era buen papá. Trabajé con Grecia Colmenares, que es una gran actriz y compañera.

 -Grabaste una película para Disney, ¿nos puedes contar al respecto?
– Sobre la película de Disney puedo contar muy poco, porque nos piden que hasta que la película no salga no contemos demasiado, pero te puedo decir que no es una película infantil, es un tráiler que va a protagonizar Germán Palacios. Yo hago un personaje muy chiquito, pero divertido; me gustó hacerlo.

-El 5 de junio te graduaste como «coach», ¿qué planes tienes por ese lado?
-Sí, el 5 de junio fue mi graduación, estoy muy feliz. Es la primera vez que termino un curso de grande, después de haberme recibido en el secundario y de terminar seminarios teatrales. Tuve que poner la cabeza en funcionamiento otra vez, la memoria, la práctica. Fue un proceso hermoso. Fue muy bueno hacerlo en plena pandemia, pero también complicado, algunos módulos eran muy fuertes, se movilizaban muchas cosas. Mi plan es ejercer y comenzar a tener clientes . Me va a servir en mucho para lo actoral  porque hay un proyecto para hacer en Miami.

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-¿Qué te motivó hacer la carrera de coaching?
-Me motivaron dos cosas. Una la invitación de mi amiga Carina Martínez, que vive en Miami, quien me invitó formalmente hacerla; me dijo: “Vos tenés que hacer esto, a vos te va a cambiar la vida, te va ayudar”. Ella sabía el momento difícil que estamos pasando los actores, el no poder trabajar. Con el coaching tienes más herramientas para soportar lo malo y disfrutar lo bueno. También me motivó  conocer a Sol Milovich, que es mi coach. Es una genia, sabe transmitir su información.

-¿Qué te gustaría hacer laboralmente,  después de la pandemia, además de desarrollarte en esta nueva actividad?
-Me gustaría que los chicos volvieran a la escuela, para que no pierdan más clases. Les cuesta el Zoom, nosotros tenemos que estar al lado de ellos, cosa que nos impide trabajar . Me gustaría  volver a la senda de la actuación y por supuesto seguir ejerciendo el coaching.

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