Buena Estrella

Centro Cultural Web

Pablo Alarcón
Destacados Entrevistas Teatro

Pablo Alarcón lleva el teatro a tu casa con “El cocinero está frito”.

Alarcón es una figura que enaltece al teatro y es donde despliega su creatividad. Recorrió un largo camino por los escenarios, también trabajó en cine y televisión, donde podemos ver a un flamante actor año 1969 en el “Ciclo de Myriam Urquijo,” “Alta Comedia” (1971,1973,1974,1975, 1978, 1992), “Somos familia,” “Matungo”, etc. En España se destacó en “La bella Otero” (2006), en Italia en “Ciclo de documentales para la RAI.” Una de sus últimas actuaciones teatrales fue en “Los Corruptellis” (2017). Actualmente, Pablo interpreta “El cocinero está frito”, acompañado por dos músicos. Un espectáculo innovador donde narra con humor la historia de la comida, desde la manzana de Adán hasta nuestros días.

Por Liliana Paz

Pablo Alarcón

¿Cómo surgió la idea de la obra “El cocinero está frito”?

“El cocinero…” ha tenido varias formas, varios textos, varias formaciones. Lo hice con cocina, sin cocina, con cinco músicos: piano, batería, guitarra, bajo y armónica. Actualmente lo estoy haciendo con piano y armónica, y cuando el lugar lo permite llevo percusión. Esto surgió por la falta de trabajo, se me ocurrió hacer un grupo mínimo de diez personas, contando que está la mamá, el papá, la cuñada, los vecinos…


¿Cómo te contratan las familias para dicho espectáculo?

Se ponen en contacto conmigo a través de mi Instagram, pabloalarcon.okó por mi correo, elcocineroproducción@gmail.com. También estoy en Facebook y en YouTube. La gente me contrata, y como dije anteriormente tiene que haber un mínimo de diez personas y el máximo es lo que permita el lugar.


¿Cómo está formado tu equipo?

El equipo está formado por dos músicos, Diego Pícolo en piano y yo en armónica, también hay un técnico que me ayuda a armar el sonido y a descargar todo: ingredientes, las ollas y otras cosas. Contamos la historia de la cocina con anécdotas, con chistes, con cuentos y mucha música.

Es un espectáculo musical que se va armando cuando llegan los actores. Cuando llego voy a la cocina, cocino y sirvo la comida, generalmente la familia revolotea por la cocina y les causa gracia ver cómo se desarrolla el espectáculo, el cual se va armando alrededor de un plato, que es un risotto con hongos vegetariano con unas galletitas con humus, y después un alfajor; es lo básico, le pueden agregar lo que quieran. Más que una obra de teatro es una performance que se articula junto con el público.


¿Alguna anécdota para contar?

Anécdotas tengo muchas, cada evento suceden cosas distintas. Este último evento la dueña de casa, Adriana, me comentó que estaba estudiando ukelele, yo le dije que lo traiga, tocaba muy bien y decidimos armar un trio: piano, ukelele y armónica, tocamos un tema que ella sabía.

Cuando llegó el momento de la obra dije que venía un nuevo artista y para sorpresa de todos apareció Adriana, vestida de cocinera (yo llevo uniforme de cocinero de más, para que la gente se pueda vestir de cocinero) y comenzamos a tocar los tres.

Fue lo mejor del espectáculo. Lo mejor del espectáculo es lo que sucede entre todos, porque el espectáculo lo hacemos entre todos.


¿Aprendiste algo en este período de pandemia, que deberíamos aprender como sociedad, como personas?

Aprendí mucho, estoy aprendiendo mucho. Tengo más energía de la que yo pensaba, más entusiasmo del que yo pensaba. Estoy estudiando piano y percusión, me divierte, me estimula estar vivo, despierto más allá de los problemas económicos que todos tenemos.

No poder tomar taxi; en mi caso uso la bicicleta, gasto menos y hago gimnasia. Aprendí a convivir con mi hija Agostina, ella es actriz, nos hemos peleado mucho, nos hemos amigado mucho, nos hemos acercado mucho. Mi otra hija, Antonella, vive sola, pero viene una o dos veces por semana, se queda a dormir, vemos series.

Reflexiono mucho sobre lo vulnerable que es la vida. No creo que volvamos a la normalidad de hace dos años. Yo creo que las cosas van a cambiar, ya cambiaron y van a seguir cambiando. Vendrán otras cosas, tendremos que adaptarnos y aprender a cuidarnos, a cuidar al planeta, a ser precavidos, a cuidar los bienes naturales, hemos sido muy desprolijos.

Tenemos que cuidar a la sociedad, las relaciones y portarnos un poco mejor. Todos los planes se fueron al demonio.
Hay un dicho que dice, “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus proyectos».

Quizás te interese: Edda Díaz y su extraordinario trabajo en “Anecdotario”

Las contrataciones se efectúan a través de: elcocineroproduccion@gmail.com ó por whatsapp (11) 3171-3875. Lo que Pablo exige es un mínimo de diez comensales y una cocina grande; con la salvedad de que por razones de protocolo pandémico el artista y su elenco “no lavan los platos”.

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.