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RODOLFO RANNI, UN ACTOR TODO TERRENO

«ENTRE BAMBALINAS»: POR EDUARDO MARRAZZI

Rodolfo a punto de salir al aire por mi programa

La primera vez que lo vi personalmente me dio la impresión de que era un tipo hosco, malhumorado y rudo. A poco de entrevistarlo me di cuenta de que me equivocaba, era sumamente agradable y simpático. Desde entonces, ya perdí la cuenta de cuántos reportajes le hice al querido tano.

En un descanso de la filmación de “El Mar de Lucas”

Para La Razón, para Crónica, para la revista Flash, varias veces para mi programa de radio “Entre Bambalinas” y una nota para la revista dominical de Clarín que titulé: “Rodolfo Ranni, un jornalero de las tablas”. Hemos viajado juntos a distintos lugares del país, asistí a varios estrenos teatrales en los que fue protagonista y estuve en grabaciones de televisión y en una filmación muy especial. Rodolfo puede ir desde la comedia de “Matrimonios y algo más”, a ganarse un Martín Fierro por “Vínculos” a mejor actor dramático y otro por “Los machos”.

Con mi hija Andrea que participó en el rodaje

Ranni nació el 31 de octubre de 1937 en las ciudad de Trieste, Italia, y llegó a nuestro país en 1947. Con apenas 10 años ya había visto con sus propios ojos el horror de la Segunda Guerra Mundial. Me contó que jugaba con otros niños en la playa y de pronto aparecían flotando cadáveres de soldados. En el 1999, mi hija Andrea estudiaba actuación en la escuela de Víctor Laplace, quien ese año dirigió su primera película titulada “El mar de Lucas”. Un fin de semana se filmaron escenas de exteriores, un casamiento en una capilla y la fiesta posterior en un salón, todo en la ciudad de Carlos Keen, muy cerca de Luján. Los alumnos de Laplace, incluída mi hija, participaron como extras en aquellos pasajes del filme.

El afiche de la película que se filmó en Carlos Keen

Para ello viajamos en dos micros un sábado y un domingo desde San Telmo a Carlos Keen. Yo participé de la aventura cinematográfica cubriendo la filmación para la Revista Flash. Además de los estudiantes de teatro viajaron con nosotros y compartieron todo el fin de semana Rodolfo Ranni, Ana María Picchio y Pablo Rago que protagonizaban el filme junto a Betiana Blum, Ulises Dumond, Virginia Innocentti, y el propio Laplace.

Ranni compartió además el almuerzo de los dos días con todo el resto del grupo. La película se estrenó en simultáneo en salas porteñas y en la ciudad de Salta, inaugurando un complejo cinematográfico de Hoyts Cinema. Y allí viajé de nuevo con Ranni, Ana María Picchio y Virginia Innocentti. Con ella fui hasta la Quebrada de San Lorenzo, un lugar del que sólo tenía referencias por una canción de Los Chalchaleros. Virginia me comentó que el lugar está a solo 8 kilómetros de la capital salteña y allí nos fuimos con un taxi. Un arroyo cantarín bajaba del cerro y allí hicimos los dos una meditación de 15 minutos con el sonido del agua, que nos integró con la naturaleza. Hermosa experiencia que siempre recordamos con Virginia.

Víctor Laplace le marca una escena a Ranni y Ana María Picchio

Después del estreno de la película y la inauguración de los cines, fuimos todos a cenar al restaurante del Jockey Club salteño, con la presencia del entonces gobernador Romero y otras autoridades locales. La mesa de artistas y periodistas presidida por Rodolfo Ranni fue la más divertida de la noche. Comimos muy bien y el tano pidió un vino riquísimo pero también carísimo. Nos tomamos 8 botellas. Un viaje imposible de olvidar.

Otras veces me encontré con Ranni para entrevistarlo, en fiestas de los Martín Fierro, en algún canal de televisión y lo reportee por la radio. De tanto en tanto lo llamo para saber simplemente cómo anda y charlamos un rato. Un día lo llamé de la radio sin aviso previo a su celular. Estaba en una combi por la provincia de Río Negro, en plena gira, camino a Bariloche y salió al aire sin ningún problema. Otra vez terminó una entrevista dándonos una receta de salsa para las pastas que él suele preparar. Siempre terminamos nuestras charlas riéndonos por sus ocurrencias. Nombrar la cantidad de cosas que hizo en cine, teatro y televisión ocuparía todo este espacio. Comedias, dramas, musicales, temporadas de verano, todo lo hace bien.  Lo dicho, un jornalero de las tablas. Un actor todo terreno y un amigo cabal.

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